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Defesa
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Texto Final do Fórum Altenativo realizado em Viena
ao Encontro América Latina - União Européia
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Nova
onda vermelha
ZH 08 Mar 06
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Multinacional
do Protesto
ZH 08 Mar 06
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Reportagem
"Guerrilha Treina Sem-terra"
Parte
1
Parte
2
Vídeo
mostra
Farc ensinando bandidos
brasileiros a seqüestrar
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"Temos
um projeto global alternativo"
Entrevista: Rafael Alegria Coordenador
da Via Campesina
Parte I
Parte
II
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Defesanet
15 Maio 2006
Enlazando Alterativas 13 Maio 2006
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Enlazando
Alternativa 2
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DECLARACION
FINAL
ENLAZANDO ALTERNATIVAS 2
(itálicos texto original)
Hombres
y mujeres de movimientos, organizaciones sociales y políticas
de América Latina, el Caribe y Europa, nos dimos
cita en Viena, entre los días 10 y 13 de mayo de
2006, para expresar nuestra oposición y resistencia
a las políticas neoliberales de libre comercio
que gobiernos de ambas regiones implementan en nuestros
países y que proponen como marco de un nuevo Acuerdo
de Asociación. Manifestamos nuestro rechazo
al intento de la UE de impulsar un Area de libre comercio
para el conjunto de la región en 2010, así
como la voluntad expresa de profundizar los acuerdos ya
existentes con México y Chile, concretar un acuerdo
de la misma naturaleza con Mercosur, y promover acuerdos
similares con Centroamérica y la Región
Andina. Nos dimos cita, también, para avanzar
en la construcción de un diálogo político
y social entre los pueblos porque reivindicamos nuestro
derecho a plantear las alternativas y creemos en nuestra
capacidad para formularlas.
La resistencia popular crece en América Latina
y el Caribe, frente a la política agresiva
y expoliadora de los Estados Unidos, y hoy tenemos que
añadirle la resistencia ante los intentos de imposición
de la política neoliberal por parte de la Unión
Europea, ej de ello es el rechazo popular a la Constitución
Europea, neoliberal y militarista, por parte de los pueblos
francés y holandés, la resistencia de los
pueblos europeos frente a las políticas neoliberales
de sus propios gobiernos y especialmente de las instituciones
comunitarias que desmantelan las conquistas sociales y
los sistemas de protección públicos. Frente
a este crecimiento de la resistencia popular la respuesta
de los gobiernos es la criminalización del movimiento
social. Impulsamos la mundialización de la resistencia
popular y social, de todas(os) y aquellas(os) que desde
la exclusión, el desempleo, la marginación
o la opresión directa nos aliamos para detenerla
y plantear un mundo distinto.
Las preocupaciones que nos hicieran reunirnos en Rio y
Madrid, y que finalmente dieron origen al primer encuentro
social Enlazando Alternativas en Guadalajara, en Mayo
de 2004, siguen hoy día vigentes, tanto en América
Latina como en la Unión Europea.
Las enseñanzas que acumulamos tras 10 años
de NAFTA y 6 años de Acuerdo de Asociación
con la Unión Europea son suficientemente claras,
para fundamentar nuestro posicionamiento político
frente al libre comercio basado en el secreto y la asimetría
de la relación entre actores pobres y ricos.
Ejemplo de ello son los procesos de desindustrialización
y de desmantelamiento de los sectores públicos
de servicios que ha colocado a América Latina en
una situación crónica de pobreza y exclusión
social. Esta misma ola neoliberal en Europa, se expresa
a través de la Directiva Bolkestein que impulsa
la liberalización de los servicios, la presión
a la baja de los estándares laborales, la crisis
del estado social, la amenaza a sus agricultores y agricultoras,
a la soberanía alimentaria, y la generación
de un clima hostil en el que proliferan la desintegración
social, la xenofobia, la violencia de género, la
violencia urbana y otros síntomas, estos son los
resultados más visibles de una crisis global a
la que nos han arrojado estos años del Consenso
de Washington.
Cuestionamos el rol de las transnacionales europeas
en América Latina. Estas lejos de ser un factor
de desarrollo y paz social, han dado lugar a conflictos
masivos especialmente entre usuarias(os) de servicios
públicos poniendo en riesgo el acceso a servicios
básicos (como agua, electricidad, telefonía),
han estimulado el saqueo y la extracción indiscriminada
de recursos naturales, generando una degradación
del medio ambiente. Los efectos negativos de este modelo
serán profundizados con la implementación
de acuerdos de liberalización comercial y grandes
proyectos de infraestructura, como la Iniciativa de Integración
de la Infraestructura Regional Sur Americana(IIRSA) y
el Plan Puebla Panamá (PPP).
Con respecto al agua, derecho humano y bien común
de la humanidad, los procesos de privatización
de los sistemas públicos en distintos países
y regiones de América Latina, les ha abierto a
las transnacionales y corporaciones europeas, una gran
oportunidad de incrementar sus ganancias, y al mismo tiempo
socavar el poder de decisión de los pueblos sobre
sus territorios y sus vidas. Tanto en América Latina
como en Europa, la privatización aumentó
enormemente las tarifas, ha deteriorado el sistema hídrico
y bajó el nivel de vida de las y los ciudadanos(as)
y de los(as) trabajadoras(os)
Las empresas transnacionales petroleras de Europa, han
expropiado las riquezas hidrocarburíferas de los
países latinoamericanos por décadas, ejerciendo
un saqueo sobre sus recursos, destruyendo a sus pueblos,
comunidades y medioambiente. Toda relación entre
Latinoamérica y la Unión Europea, tiene
que basarse en el respeto a la soberanía de los
pueblos, el respeto a sus recursos y a los procesos de
renacionalización de los hidrocarburos que se han
iniciado en la región.
El acceso a la tierra es un derecho humano fundamental,
así como la defensa de la propiedad colectiva de
las tierras de campesinos(as), campesinas e indígenas,
amenazada hoy día por los programas de titulación
individual de organismos internacionales. Nos pronunciamos
por el impulso de la reforma agraria, ratificamos que
los recursos naturales y el conocimiento tradicional son
patrimonio de los pueblos, así como nuestra biodiversidad.
Son bienes comunes que no pueden comercializarse. Estamos
en contra de los cultivos transgénicos así
como en contra del modelo agroexportador que promueve
la expulsión de poblaciones enteras y arruina las
economías campesinas.
El Banco Europeo de Inversiones (BEI), así como
otras entidades bancarias europeas están demostrando
un interés creciente en la financiación
de inversiones en América Latina, cuya actuación
pone en duda los alcances y beneficios reales para los
pueblos de América Latina de la ayuda financiera
que puedan brindar estos bancos.
En este escenario de estrategias neoliberales promovidas
desde los gobiernos europeos y latinoamericanos e impulsadas
por sus corporaciones, se desarrolla la Cumbre de Presidentes
América Latina y Unión Europea, que vuelve
a repetir una agenda plagada de promesas vacías,
que enmascaran la verdaderas intenciones de acelerar acuerdos
de libre comercio bi-regionales. Al mismo tiempo, la Unión
Europea prosigue los procesos de ampliación de
sus estados miembros basados más que nada en una
orientación neoliberal que no puede sino provocar
nuevas y más profundas crisis en su interior.
Con respecto a la posibilidad de un Acuerdo de Asociación
entre ambas regiones, señalamos que para que sea
justo y beneficioso para nuestros pueblos debe salirse
del modelo y las reglas de un tratado de libre comercio;
No queremos libre comercio entre Europa
y América Latina. Queremos relaciones comerciales,
y promover espacios de cooperación entre ambas
regiones, que favorezcan el bienestar de nuestros pueblos,
la soberanía de nuestros países, el respeto
a la diversidad cultural y que no sean depredadores de
nuestro entorno ambiental. Nos oponemos a una agenda
de libre comercio al servicio de los intereses de las
compañías transnacionales europeas y de
las élites exportadoras de América Latina.
El diálogo político y cooperación
que se plantea, lo consideramos sin contenido. La confluencia
de interés entre la mayoría de los gobiernos
de América Latina y la Unión Europea y las
transnacionales queda clara con la realización
del foro empresarial que tuvo lugar durante la cumbre
y las relaciones privilegiadas que allí se fijaron.
No son los Gobiernos Europeos los más indicados
para hablar de cohesión social en la etapa actual
de Europa Para hablar de diálogo político
deben de crearse las condiciones de una participación
real de los movimientos sociales, no puede restringirse
simplemente a espacios de consulta. La cooperación
debe ser un instrumento en beneficio de nuestros pueblos
y no como actualmente un instrumento agresivo basado en
una retórica mercantil que facilita el saqueo y
control de nuestros territorios, recursos y servicios
públicos.
La sesión del Tribunal Permanente de los Pueblos
sobre las politicas neoliberales y las transnacionales
europeas en Latinoamérica dejaron en claro la naturaleza
sistémica de la actitud de las transnacionales,
su vínculo con la creación de leyes que
las protegen y el estímulo de los organismos internacionales
como la OMC, el BM y el FMI, para la facilitación
y garantía de sus ganancias. Mientras que del lado
de los usuarios, consumidores, trabajadores y público
en general, la indefensión y violación de
sus derechos es la lógica dominante. Por tanto,
consideramos de primordial importancia promover la creación
de un espacio bi-regional de vigilancia, denuncia y lucha
contra las compañías transnacionales, con
el fin de detener sus arbitrariedades producto de su poder
a escala global.
La seguridad en el mundo post guerra fría no se
resuelve con la apelación vacía a la contraposición
unipolarismo vs multipolarismo. La misma, oculta un juego
perverso que combina la condescendencia implícita
a las políticas guerreristas con el apoyo abierto
o el rechazo pactado a las mismas. El resultado de esta
práctica unipolar ha dejado miles de víctimas
en todo el mundo y la quiebra de la propia promesa de
paz con la guerra ilegal a Irak y la inminente posibilidad
de una guerra de mayor escala con Irán. América
Latina no puede obviar las políticas neocoloniales
presentes en los acuerdos planteados por la Unión
Europea en función de estos cálculos geopolíticos
donde nuestros países ni siquiera cuentan.
Propugnamos además por un sistema multilateral
económico que regule los flujos de capital que
estimule la complementariedad de las economías,
que promueva reglas claras y justas de intercambio comercial,
que deje por fuera los bienes públicos, que permita
cerrar las brechas económicas entre el Sur y el
Norte, incrementadas por una deuda externa en constante
aumento; hablamos de un sistema multilateral que obviamente
no es la Organización Mundial del Comercio.
Nos preocupa que la profundización de las actuales
asimetrías económicas lleve a nuestras regiones
a escenarios en los que la pérdida del empleo genera
migración por un lado y rechazo a la misma por
el otro. Son escenarios que, estimulados por la paranoia
terrorista alimentada y provocada por algunos gobiernos
europeos, conducen a la desintegración y la violencia
social, a la criminalización del trabajador y la
trabajadora migrante por un lado y a la pérdida
de la solidaridad social por el otro. Exigimos el respeto
de los y las trabajadoras(es) migrantes y el inmediato
reconocimiento de sus derechos civiles, sociales y políticos,
así como el cierre de todos los centros de detención
de migrantes.
Exigimos el respeto de los derechos humanos, económicos,
sociales y culturales, también el derecho de las
mujeres y la juventud contra la exclusión social,
consideramos de primordial importancia el revertir la
feminización de la pobreza. Nos pronunciamos por
una justicia que no promueva la impunidad para quienes
han cometido delitos contra derechos fundamentales.
Condenamos
el etnocidio y la militarización de los territorios
indígenas.
Exigimos el reconocimiento del derecho de los pueblos
indígenas a la libre determinación, porque
sólo el respeto a su autonomía y sus culturas
permitirá que el planeta pueda gozar en el futuro
de lo tesoros de los que son sus guardianes.
Abogamos por la desmilitarización de la lucha
contra el narcotráfico, utilizada en muchas
ocasiones como excusa para reprimir las luchas populares,
y apoyamos la legalización del cultivo de hoja
de coca y sus derivados para usos no narcóticos.
Denunciamos y condenamos las posiciones de la Unión
Europea que se pone al servicio de la política
agresiva de los Estados Unidos contra Cuba, condenamos
las leyes de extraterritorialidad como la Ley Helms Burton
y exigimos el reconocimiento y respeto a la libre determinación
del pueblo cubano en la construcción de su propio
modelo político, económico y social.
Nos pronunciamos contra la privatización de la
comunicación y la información y por la democratización
de la misma, requerimos articular y desarrollar medios
propios y solidarios que construyan ciudadanía
y garanticen la diversidad y el pluralismo de los medios
de comunicación, saludamos en ese sentido el surgimiento
y consolidación de TELESUR.
Nos pronunciamos por el fin al mandato de fuerza de
la ONU en Haití, que no hace sino reforzar la militarización
de la región en vez de contribuir a su desarrollo.
En Colombia, reclamamos un acuerdo político para
resolver el conflicto interno armado y la instauración
de una paz con justicia social. Condenamos la impunidad
y las recientes leyes de reinserción de paramilitares
que la generalizan, como la mal llamada ley de Justicia
y Paz. Al respecto, reclamamos el cumplimiento de
las recomendaciones de Naciones Unidas y el respeto a
los derechos de las victimas a la verdad; la justicia
y la reparación.
Exigimos y trabajamos juntos por la paz, la desmilitarización
de las relaciones internacionales, el desarme, el desmantelamiento
de las bases militares y el retorno de los efectivos militares
a sus países de origen. Rechazamos la militarización
y el complejo militar-industrial que sustentan el neoliberalismo.
Exigimos la suspensión de las preferencias arancelarias
por parte de la Unión Europea a los países
de América Central y la Región Andina que
violen los derechos laborales y ambientales.
Reafirmamos como movimientos sociales de América
Latina, el Caribe y la Unión Europea la voluntad
de fortalecer la cooperación, coordinación
y solidaridad en todas las luchas conjuntas en contra
de la flexibilización laboral, por un empleo digno
y de calidad, por el control ciudadano de las corporaciones
y multinacionales, contra las políticas neoliberales
de los gobiernos, por la defensa y profundizacion de las
conquistas sociales y laborales, por la renacionalización
de nuestros recursos y reservas naturales y de los servicios
públicos actualmente privatizados.
Frente a las prácticas instrumentadas desde la
aplicación de políticas neoliberales, en
América Latina se vienen dando muestras concretas
de las voluntades en favor de una verdadera relación
basada en la integración y la construcción
de alternativas, como la iniciativa del ALBA impulsada
fundamentalmente por los gobiernos de Venezuela y Cuba,
o el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) propuesto
por el Gobierno de Bolivia en su resistencia a los TLCs;
que complementa esta corriente de transformación
y apertura a una nueva etapa cargada de iniciativas soberanas
y fundamentada en la cooperación y la solidaridad,
ejemplo de ello. También reconocemos los esfuerzos
por convertir el MERCOSUR en un espacio de integración
viable y la creación de la Comunidad Sudamericana
de Naciones. En esta dimensión, los movimientos
sociales latinoamericanos, caribeños y europeos,
reconocemos estos esfuerzos y asumimos el compromiso de
contribuir con el buen desarrollo de dichas iniciativas
desde nuestra independencia e identidad propia como movimiento
popular, confiados además en la construcción
de un verdadero diálogo político que estimule
el intercambio abierto y consecuente con dichos gobiernos.
Confiamos en que los nuevos aires que se expresan en un
fuerte activismo y movilización de movimientos
sociales en Europa y América Latina, en la irrupción
de gobiernos transformadores como el de Venezuela y el
de Bolivia, y otros gobiernos que en Latinoamérica
se distancian de las políticas de libre comercio,
contribuyan a profundizar las tendencias orientadas a
revertir las actuales políticas neoliberales e
iniciar el camino hacia un nuevo proceso de integración
desde los pueblos.
Nuestro mayor logro en Enlazando Alternativas
2 ha sido el de poner en evidencia la convergencia
de nuestros análisis y acciones contra las políticas
neoliberales y los gobiernos que las impulsan. Nosotros(as),
mujeres y hombres de los movimientos y organizaciones
sociales de Europa, América Latina y Caribe, nos
comprometemos a seguir articulando iniciativas para, juntos,
crear las condiciones de un mundo más justo y solidario.
1 -
No a los acuerdos de libre comercio de la Unión
Europea con América Latina y Caribe. No a este
ALCA europeo, y a la creación de cláusulas
de seguridad y militares para defender los intereses del
capital.
2 - No a la profundización de los acuerdos de libre
comercio con México y Chile y a la concreción
de Acuerdos de libre comercio con Centroamérica,
la Región Andina y el MERCOSUR.
3 - Si a la abolición de la deuda externa de América
Latina y el Caribe con los países de la Unión
Europea y el reconocimiento de la deuda histórica
contraída. ¡No debemos, no pagamos! ¡No
somos deudores, somos acreedores!
4 - No al Tratado de Constitución Europea, No a
la represión de las y los migrantes, No a la Europa
Fortaleza, No a la Directiva Bolkestein, y a la
privatización de los servicios públicos
en la Unión Europea.'
5 - A fortalecer la unidad y confluencia bi-regional de
los movimientos sociales de ambos continentes para alcanzar
otro mundo posible, justo, equitativo, antipatriarcal
y en paz con el planeta.
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