COBERTURA ESPECIAL - Argentina - Inteligência

29 de Novembro, 2005 - 12:00 ( Brasília )

ARGENTINA - Cautela militar por el cambio en Defensa


 

Fonte La Nacion


- Los cambios en el Gabinete: los desafíos que enfrentará la sorpresiva sucesora de Pampuro
- Hay recelos en las filas castrenses porque Garré tiene un pasado en el peronismo combativo y un presente cercano a Chávez
- Según la ministra designada, Kirchner le hizo la oferta ayer por la mañana
- "Las Fuerzas Armadas responden al presidente de la Nación y a sus ministros", dijo Bendini

 

La embajadora en Venezuela, Nilda Garré, fue designada ayer reemplazante del ministro de Defensa, José Pampuro. Su nombramiento resultó una sorpresa para el área castrense, donde horas antes se tenía la certeza de que el nuevo ministro sería Héctor Ucazuriaga, jefe de la SIDE, con buenos contactos en las Fuerzas Armadas.

Será la primera vez que una mujer quede a cargo de las Fuerzas Armadas en función de ministra, pero no la primera con la responsabilidad de conducir a los militares, ya que María Estela Martínez de Perón fue comandante en jefe cuando ocupó la presidencia de la Nación entre 1974 y 1976.

La elección de Pampuro como senador nacional abrió la puerta para el cambio de ministro, por lo que hace tiempo que se esperaba la modificación en el Edificio Libertador.

No obstante, en los corrillos militares siempre se pensó en una figura de perfil similar al de Pampuro, esto es, con capacidad de acercar a partes en conflicto. Garré, en cambio, aparece como una ministra con ideas firmes en temas como el castigo a quienes cometieron violaciones a los derechos humanos en la última dictadura.

A Garré también la tomó de sorpresa la decisión del presidente Néstor Kirchner, según explicó a la agencia oficial Télam. "No tenía idea de que mi nombre era ministeriable", dijo antes de explicar que recibió "muy temprano, en la mañanita" de ayer la llamada de Kirchner para ofrecerle la cartera de Defensa.

El propio Pampuro, según trascendió, se enteró ayer por la mañana quién sería su reemplazante.

Garré indicó que luego de comunicarse con Kirchner recibió otra llamada telefónica, esta vez del presidente venezolano Hugo Chávez, el primero en felicitarla por el nombramiento.

La embajadora argentina tiene una buena relación con el mandatario venezolano, hasta tal punto que intervino públicamente para apoyar a Chávez durante la disputa que sostuvo con el presidente mexicano Vicente Fox.

Por el momento, la relación militar entre la Argentina y Venezuela no tiene fuertes puntos en común, más allá de algunos intercambios de oficiales de estado mayor, la reparación de aviones de transporte Hércules venezolanos que se realiza en la fábrica cordobesa de Lockheed Martin y la inversión naval que intenta concretar Chávez en los astilleros bonaerenses de Río Santiago. Esos emprendimientos podrían ampliarse.

Frente a Estados Unidos

Una de las principales modificaciones que se esperan en Defensa tiene que ver con la relación con los Estados Unidos, que fue especialmente buena durante la gestión de Pampuro.

Garré cuestionó públicamente la política militar de Donald Rumsfeld, secretario de Defensa norteamericano, con términos que permiten prever una relación poco amistosa entre el Edificio Libertador y el Pentágono.

Fuentes bien informadas del ambiente castrense comunicaron que, por diferentes cuestiones, el nombramiento de Garré no fue bien recibido. Por un lado, su pasado de militancia en los años 70 que, a criterio de los militares, le restará objetividad cuando deba resolver problemas relacionados con las causas judiciales en curso. Por otra parte, su cercanía con el gobierno venezolano trae el riesgo de instalar al chavismo como cultura dentro de las Fuerzas Armadas. De todas maneras, los militares esperan por ver cuáles serán los próximos pasos de Garré para formarse una opinión.

El hecho de ser conducidos por una mujer no afectará en nada la relación entre los mandos castrenses y el Ministerio de Defensa. Pampuro ya había impuesto la idea con el nombramiento de Martha Zilli como secretaria de Planeamiento, que, en los hechos, es el tercer puesto en ese ministerio. Y no es menor el trabajo de Zilli, ya que con ella los mandos militares deben tratar el presupuesto de cada área.

Otro antecedente en este rubro tiene que ver con el ejemplo de Chile, donde Michelle Bachellet hizo un trabajo muy reconocido.

El jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini, fue el primero de los jefes que descartó inconvenientes con Garré. "Las Fuerzas Armadas responden al presidente de la Nación y a sus ministros", dijo. Y agregó: "Más allá de si es varón o es mujer, la designación de sus ministros es materia del presidente de la Nación, que es quien fija las políticas para el área de Defensa".

Entre los puntos que deberá resolver en breve la inminente ministra de Defensa figura la permanencia o no de las tropas argentinas en Haití, cuyo mandato otorgado por el Congreso vence en mayo próximo. Garré apoyó en su momento el envío de tropas.



Outras coberturas especiais


Vant

Vant

Última atualização 25 JUN, 09:00

MAIS LIDAS

Argentina