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Chávez
abrió la puerta para negociar con Moscú
En caso de concretarse la compra de armamento ruso, el gobierno
de Néstor Kirchner no sería el primer país
de América latina que recurre este año a ese
mercado para modernizar sus fuerzas armadas.
Hace
sólo dos semanas, el presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, visitó Moscú y concretó
un acuerdo para recibir armamentos por unos mil millones
de dólares.
Rusia
y Venezuela firmaron contratos para la venta de más
de 100.000 rifles AK-103, una versión modificada
del fusil de asalto AK-47. También se acordó
una licencia para producir estas armas y la munición
en Venezuela.
El
gobierno de Chávez incluyó en ese contrato
la compra de 30 aviones caza Sukhoi Su-30 y 30 helicópteros
militares.
El
gobierno de Estados Unidos consideró que la actitud
de Chávez puede afectar el equilibrio de poder en
el continente y presentó una protesta formal contra
Rusia.
"Simplemente,
nuestro ejército tiene armas viejas y por eso debemos
cambiarlas por otras, nuevas y fiables", explicó
Chávez durante su visita a Moscú.
Venezuela
justificó la compra en la necesidad de reemplazar
sus viejos sistemas de armas, en especial los fusiles belgas
FAL, con más de 40 años de antigüedad.
Por
su parte, los cazabombarderos Sukhoi Su-30, versión
rusa de los F-15 estadounidenses, servirán -según
Caracas- para reemplazar la flota de 21 unidades F-16 que
Venezuela había comprado en los años 80 a
Estados Unidos.
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