| Venezuela
El Informe
de Edgar C. Otálvora
***Armamentismo venezolano cobra cuerpo
en los próximos meses con llegada masiva
de aviones y helicópteros de combate
*** El gobierno venezolano desconocía
el contenido del informe de Interpol y al parecer
se enteró del mismo por Internet
*** Helicópteros de combate serían
localizados cerca de frontera con Colombia.
Las adquisiciones
bélicas que realiza el gobierno venezolano
poco a poco dejan de ser estrictamente defensivas.
El tipo y la cantidad de equipos que Hugo Chávez
está comprando dibujan la construcción
de un aparato de guerra destinado a actuar mucho
más allá de las fronteras venezolanas.
Hugo Chávez
convocó con 24 horas de anticipación
para una rueda de prensa sólo con periodistas
de medios extranjeros, con el objeto de responder
al informe
de Interpol sobre las computadoras encontradas en
el campamento de las Farc. La información
filtrada por Bogotá desde marzo hasta la
fecha ha remarcado el asunto de las relaciones del
gobierno venezolano con las Farc, ante lo cual Caracas
busca negar la veracidad del contenido de las memorias
digitales encontradas en el campamento de Raúl
Reyes.
La comparecencia
de Chávez ante la prensa fue transmitida
en vivo por las televisoras oficiales. La impresión
de varios analistas consultados es que el aparato
de inteligencia venezolano estaba absolutamente
ciego (sin información) sobre el contenido
específico del informe de Interpol que acababa
de ser entregado en Bogotá. Interpol entregó
al gobierno colombiano un informe público
incluso en versión de imprenta, lo cual presupone
un trabajo editorial difícil de mantener
en secreto. Interpol también publicó
el informe en su página de Internet a media
tarde del jueves.
Pese a ello, Chávez
estuvo en el aire por casi dos horas, sin tener
en sus manos el contenido del documento. De hecho,
destinó casi una hora para referirse a la
Cumbre de Lima (Europa-Latinoamérica) en
vez de tocar el tema Interpol. Cuando fue interrogado
sobre el informe debió recurrir al expediente
de atacar al Secretario general de Interpol, el
estadounidense Ronald K. Noble, así como
al vicepresidente de Interpol para Latinoamérica,
el chileno Arturo Herrera. La información
que la llamada “sala situacional” de
Miraflores estaba entregando al Presidente sobre
Noble y Herrera se limitaba a textos procedentes
de Internet. En buena parte Chávez basaba
sus ataques en las imágenes que la TV colombiana
trasmitiera horas antes del acto de entrega del
informe Interpol y que como todo interesado en el
tema, fue debidamente vista por Chávez y
sus equipos.
Fue sólo
hacia el final de la rueda de prensa, con aproximadamente
tres horas en el aire, cuando Chávez recibió
de su “sala situacional” una hoja contentiva
de un item crítico del informe Interpol.
Para ese momento, ya el informe era conocido por
el público general vía Internet. (Nota-
Disponível aos leitores de DEFESA@NET espanhol
- inglês)
Durante la misma
comparecencia, Chávez anunció que
próximamente se realizaría una prueba
de lanzamiento de un misil desde uno de los aviones
Su-30 adquiridos a Rusia. El presidente detalló
que la prueba se realizaría en área
marina y que él personalmente sería
el artillero que realizaría el disparo a
bordo de uno de los Su-30. Afirmó
que los misiles con que cuentan los Su-30 serían
utilizados para hundir la recién activada
IV Flota de EEUU. En breve, Chávez viajará
a Rusia, su mayor proveedor bélico.
El aparato de guerra
que está formando Chávez contará
en los próximos meses con una expansión
de su capacidad de combate y transporte aéreo
sin precedentes en Suramérica. Según
información pública, antes de que
termine el año 2009 Venezuela estaría
recibiendo 10 Ilyushin II-76, aviones
rusos de gran capacidad para transporte de tropas
y equipo bélico, Igualmente llegarán
dos Il-78, aviones cisterna utilizados para cargar
combustible y reaprovisionar a otros aviones en
el aire. Estos últimos reemplazarán
a un Boeing 707 (acondicionado como cisterna) comprados
en tiempos de Jaime Lusinchi y que Chávez
convirtió en avión para transporte
de pasajeros.
La actual lista
de compras bélicas de Chávez incluye
24
aviones chinos que oficialmente serán utilizados
para entrenamiento de pilotos de combate.
Las naves Karakorum K8 que compró Venezuela
pueden ser utilizadas para ataques aire-superficie
y aire-aire. El aliado africano de Chávez,
Robert Mugabe de Zimbabwe, compró este tipo
de avión tres años atrás.
La compra que más
expectativas ha creado a nivel internacional es
la de un número no determinado de helicópteros
rusos de combate (sólo tienen capacidad para
dos tripulantes) Mi-28Neh. Este
helicóptero de guerra comenzará a
ser exportado por Rusia apenas el próximo
año y Chávez sería el primer
cliente en obtenerlo.
Según la
Fuerza Aérea rusa, el Mi-28Neh (versión
de exportación del Mi23N) es un helicóptero
de ataque destinado a destruir tanques, vehículos
blindados, blancos aéreos de baja velocidad
y la “fuerza viva del enemigo”. Durante
su más reciente viaje a Rusia, Chávez
visitó la fábrica de estos helicópteros
situada en Rostov del Don, donde fue obsequiado
con una miniatura del mismo.
Los primeros cuatro
helicópteros de combate, según el
FAV-Club de Venezuela, serían apostados en
la Base de Maracaibo: estas armas serán localizadas
en la base aérea militar más cercana
a la Guajira colombiana.
El apetito armamentista
venezolano,
según fuentes internacionales,
incluiría la compra de una cantidad aún
no determinada del avión caza Su-35. El Su-35
es una versión actualizada del Su-30 del
cual Venezuela ya compró dos docenas. El
Su-35 es presentado por Rusia como su avión
de quinta generación, aunque los expertos
lo consideran como situado entre la Cuarta Generación
Plus y la Quinta Generación de aviones de
combate. En teoría, Venezuela estaría
comprando la más sofisticada tecnología
de guerra aérea que Rusia está en
capacidad de exportar.
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