Argentina
Se estrelló un Mirage, pero el piloto se salvó
El
primer teniente Martín Ignacio Betiol, de 30
años, se eyectó ayer del avión
Mirage III que piloteaba pocos segundos antes de que
la nave de la Fuerza Aérea se estrellara en
una zona rural descampada de la localidad bonaerense
de Benito Juárez.
Así
lo informaron autoridades de la aeronáutica
militar al indicar que la nave estaba asentada en
la VI Brigada Aérea de Tandil y que el piloto
se encontraba cumpliendo con un vuelo "ordenado
por la superioridad".
La
Junta de Accidentes de la Fuerza Aérea inició
la investigación para determinar las razones
del accidente.
Es
el primer accidente que sucede con un avión
supersónico Mirage III desde mayo de 2007.
En aquella fecha, en la zona de Tandil, el primer
teniente Alberto Peretti (28 años) murió
porque no pudo eyectarse de la nave que se estrelló.
Los aviones Mirage se incorporaron a la Fuerza Aérea
en la década de 1970 y participaron en la Guerra
de las Malvinas, en 1982.
| La
Nacion 02 Maio 2007 |
 |
No volarán los aviones
Mirage
Tras el accidente fatal en Tandil
Así lo anunció la ministra de Defensa,
Nilda Garré; dijo que no operarán hasta
que se determinen las causas del accidente
La ministra de Defensa, Nilda Garré, aseguró
hoy que "se están investigando las causas"
del accidente que provocó hoy la muerte de
un piloto de la Fuerza Aérea y adelantó
que, como medida preventiva, dejarán "sin
operar" los aviones Mirage.
"Se
están investigando las causas y preventivamente
se ha decidido dejar a los Mirage sin operar, hasta
que podamos estar absolutamente seguros de las causas"
del accidente, dijo Garré.
La
ministra adelantó que se van a "dejar
los Mirage sin operar hasta que tengamos las causas
de este accidente".
La
funcionaria sostuvo que "todo era normal"
y que el "piloto se comunicó con la torre
de control un minuto antes" de colisionar.
Garré,
en el acto central por el "bautismo de fuego"
de la Fuerza Aérea, agregó que el accidente
"fue algo repentino", aunque evitó
dar más precisiones porque "es un tema
delicado como para decir cosas antes de tiempo, pero
todo era normal".
Garré
manifestó estar "conmovida y dolorida"
por este hecho, "en el que perdió la vida
un joven oficial".
Cayó
un avión Mirage y murió el piloto
Durante un acto por el bautismo de fuego de la Fuerza
Aérea, en Tandil
Eludió un hangar para evitar una tragedia mayor
y se estrelló en un descampado; no pudo eyectarse
Por
Darío Palavecino
Corresponsal en Mar del Plata
MAR
DEL PLATA.- El minuto de silencio con el que los camaradas
recordaban a los 55 aviadores caídos en combate
hace 25 años en la Guerra de las Malvinas sólo
debía quebrarse dos veces, con cada una de
las pasadas a baja altura que sin problemas realizó
el avión Mirage M3 que comandaba el primer
teniente Marcos Alberto Peretti, de 28 años.
Pero
un estruendo profundo sorprendió a todos, cuando
esa aeronave cayó y explotó a unos 600
metros de la cabecera de la pista de la VI Brigada
Aérea de esta ciudad, donde debía aterrizar.
El piloto no logró eyectarse y falleció
en el acto.
Peritos
de la Junta Investigadora de Accidentes de la Fuerza
Aérea Argentina investigaban ayer si el accidente
se produjo por un desperfecto en la máquina
o un error de Peretti, que volaba en un escenario
de nubes bajas -más de lo previsto al momento
del despegue- y habría perdido referencias
en su recorrido. Pero nunca avisó a la torre
de control de esa eventual situación de emergencia.
Un
comunicado oficial de la fuerza atribuyó al
piloto "una acción heroica", ya que
su última reacción habría sido
desviarse hacia un sector descampado de la base aérea,
evitando así algún riesgo para zonas
de hangares próximos donde había personal
en servicio.
Fuentes
de la fuerza dijeron que esta maniobra está
dentro de las situaciones previstas, como último
recurso, para evitar pérdida de vidas.
Los
restos del avión quedaron diseminados sobre
un campo sembrado con soja, situado dentro de la unidad
militar. Allí, los investigadores recolectaron
elementos de sumo interés, entre ellos la caja
negra de la aeronave, para tratar de determinar el
origen del accidente.
Por
lo pronto la ministra de Defensa de la Nación,
Nilda Garré, confirmó ayer que hasta
que se conozcan las causas de este hecho no volverán
a volar los aviones Mirage de la Fuerza Aérea.
Amante
del vuelo
Peretti era soltero y oriundo de San Francisco, Córdoba.
Llevaba cuatro años en la VI Brigada Aérea
de Tandil y anteayer planificó en tierra su
vuelo, broche final del acto con el que ayer se conmemoró
en esa unidad el 25° aniversario del bautismo
de fuego de la Fuerza Aérea Argentina durante
la Guerra de las Malvinas.
La
aeronave que comandaba era del tipo M3 y sobreviviente
de las que habían participado en aquellas batallas
en el teatro de operaciones del Atlántico Sur.
"Llegaron al país en las décadas
del 70 y 80", confirmó a LA NACIÓN
el jefe de Prensa de la VI Brigada Aérea de
Tandil, capitán Ricardo Roberts.
Del
acto de homenaje participaba casi un centenar de personas,
entre oficiales de la unidad, ex combatientes y civiles,
incluido el intendente de Tandil, Miguel Lunghi. Una
vez que el titular de la base, comodoro Jorge Menaieb,
terminó de leer la lista de los pilotos caídos
en la Guerra de las Malvinas comenzó un minuto
de silencio que coincidió con las pasadas,
a alta velocidad y baja altura, del avión que
piloteaba Peretti.
"Al
avión se lo escuchaba entre las nubes y sólo
se vio cuando lo tuvimos sobre nosotros", contó
la periodista Ana Jensen, del diario El Eco de Tandil
y testigo del accidente. Menaieb confirmó luego
que hubo un cambio de altitud en las nubes, pero que
las condiciones eran "aptas para el vuelo".
Apuntó
a un descampado
Personal de la Junta de Investigaciones de Accidentes
Aéreos llegó a Tandil poco antes de
las 17, a bordo de un avión Fokker F-27, que
despegó de la I Brigada Aérea, de El
Palomar.
Las
primeras versiones indican que Peretti, ya en emergencia,
sólo habría alcanzado a dirigirse hacia
la zona descampada, al noroeste de la cabecera Norte
de la pista y el sector de hangares, y liberar los
tanques de combustible del avión.
El
último accidente en esta base había
ocurrido en agosto de 2000, cuando otro Mirage, en
ese caso un M5, se estrelló contra un sector
de sierras. El piloto, en aquella oportunidad, era
Vicenzo Sicuso, un italiano que había llegado
hasta aquí en un plan de capacitación.
Logró eyectarse y sólo sufrió
algunas fracturas.